El Panot de Gaudí.
El arte de caminar sobre el mar
Geometría y naturaleza: El código secreto de Gaudí

Una revolución bajo el suelo: El origen
Gaudí ideó este mosaico como parte de su concepción integral de la arquitectura, en la que cada elemento -desde la estructura hasta el pavimento- debía responder a un mismo lenguaje estético inspirado en la naturaleza.
Casa Batlló (1904): fue el proyecto para el que se pensó inicialmente el mosaico.
Casa Milà – La Pedrera (1905-1907): debido a retrasos en la fabricación, la pieza acabó instalándose en los pavimentos de La Pedrera.
Documentado por: Joan Bassegoda i Nonell
La geometría del infinito: el adiós a la línea recta
Gaudí decidió liberar el suelo de la rigidez tradicional. Rompiendo con la cuadrícula de los mosaicos clásicos, eligió el hexágono como lienzo, una forma que la propia naturaleza utiliza —desde los panales de abeja hasta las columnas de basalto— para maximizar el espacio. Esta decisión no fue estética, sino vital: el hexágono permite que el pavimento respire, creando una malla orgánica y dinámica que fluye bajo nuestros pies como si fuera una superficie líquida, eliminando las fronteras visuales y convirtiendo la acera en una extensión del mar.



El secreto de las siete piezas
La verdadera genialidad de este diseño reside en un misterio que no se resuelve a primera vista. El panot es una pieza de un rompecabezas que no puede «leerse» en solitario; es necesario unir siete mosaicos concéntricos para revelar el dibujo completo. Esta dependencia mutua entre las piezas refuerza la idea de unidad y continuidad infinita: al caminar, no pisamos baldosas aisladas, sino un tejido ininterrumpido donde cada elemento es esencial para que la obra de arte cobre sentido y forma.

Estrella de mar
Ophiuroidea

Fósil de ammonite
Ammmonoidea

Alga del género
Sargassum
Un ecosistema sumergido en la ciudad
Sobre esta piel de cemento, Gaudí esculpió un homenaje a la vida silenciosa de los océanos. El relieve no es abstracto, sino un inventario biológico de tres protagonistas marinos: la simetría de la estrella de mar, la espiral ancestral de los fósiles y la danza vegetal de las algas. Al plasmarlos en el suelo, el arquitecto logró que la luz y la sombra jugaran con sus contornos, haciendo que, al caminar por Barcelona, sintamos la presencia eterna del Mediterráneo acompañando cada uno de nuestros pasos.
La captura del fondo marino: una revolución táctil
En 1904, la genialidad de Gaudí no se limitó a dibujar formas, sino que buscó congelar el movimiento del mar en un material tangible. Aquel primer panot fue una obra maestra del mosaico hidráulico, una técnica del modernismo que el arquitecto llevó a una sofisticación inédita mediante una monocromía verdosa, evocando las profundidades del océano.
En su origen, este «mar doméstico» fue concebido con un relieve en positivo —hacia afuera—, pensado para ser acariciado por la luz y los pasos en la intimidad de los interiores, donde Escofet, cómplice industrial de esta visión, materializó los primeros moldes entre 1905 y 1907.
De la intimidad al océano urbano de Passeig de Gràcia
Casi un siglo después, en 1997, el sueño de Gaudí rompió las paredes para inundar la ciudad. Con la reforma del Passeig de Gràcia, el mosaico renació para convertir las aceras en una inmensa alfombra de más de 60.000 m². Para lograr que este arte sobreviviera a la intemperie y al ritmo frenético de Barcelona, el diseño evolucionó: el relieve se invirtió hacia adentro (negativo).
Esta reinterpretación no solo evitaba resbalones y resistía el desgaste, sino que permitía que la ciudad dejara su propia huella en cada hexágono, transformando el pavimento en el símbolo indiscutible de un paseo donde se camina, literalmente, sobre el arte.
Los guardianes de la piedra: el legado de Escofet
Detrás de cada pieza que pisamos hoy existe un hilo conductor que une el pasado con el presente: la casa Escofet. Fundada en 1886, esta empresa no ha sido un simple fabricante, sino el artesano fiel que ha custodiado la esencia del diseño desde la primera edición hasta su reedición moderna.
Su maestría ha permitido que el Panot de Gaudí trascienda su función decorativa para convertirse en un producto industrial eterno; una garantía de que, bajo nuestros pies, la historia, la técnica y la magia de Gaudí seguirán resistiendo el paso del tiempo.
Actualmente, se sigue fabricando con la misma técnica original de 1904, en el taller centenario de Mosaics Martí en Manresa.
Secretos que pocos conocen sobre el suelo de Barcelona

Primer diseño industrial
El mosaico se considera una de las primeras obras de diseño industrial en el ámbito de la arquitectura modernista catalana, ya que fue producido en serie a partir de un molde original.
Qué es un «panot»
En Barcelona se llama panot al mosaico hidráulico utilizado en las aceras. El modelo de Gaudí es uno de los más emblemáticos de la ciudad y, junto al panot de la “Flor de Barcelona” de Puig i Cadafalch, se ha convertido en símbolo del pavimento urbano.
Relieve invertido
El panot del Passeig de Gràcia (gris) no es idéntico al original de 1904 (verde). En 1997, al invertir el relieve para exterior se modificó también la percepción visual del motivo.
Innovación cromática
Mientras la mayoría de mosaicos hidráulicos jugaban con varios colores, Gaudí optó por la monocromía, confiando en el relieve para aportar riqueza visual.
Objeto de coleccio-
nismo
Exhibidos en el MoMA de Nueva York, los mosaicos originales de principios del siglo XX son joyas de inestimable valor histórico y patrimonial.
El Paseo de Gracia en Barcelona, es una de las calles más concurridas de la ciudad, donde cubre una superficie de 60 000 m². Fuente: Wikipedia

Conservación y restauración
Durabilidad: el mosaico hidráulico es muy resistente gracias a la presión de 30 bar con la que se fabrica, aunque en exteriores sufre desgaste.
Mantenimiento: para preservar su relieve y color, se recomienda una limpieza con productos neutros y evitar abrasivos.
Restauración: la reposición debe hacerse siempre con piezas de producción fiel a los moldes originales.
Recursos y bibliografía
Escofet: La verdadera historia del panot de Gaudí
Escofet: Historia de la empresa
Associació Passeig de Gràcia: Els símbols del Passeig
Mosaics Martí 1913: Documentación histórica sobre el pavimento interior
Cotenido elaborado en el Petit Gaudí
por Iván Muñoz Rivero

























