Por Iván Muñoz Rivero
A Petit Gaudí llegan personas que buscan cosas distintas: un recuerdo de Barcelona, una actividad para hacer con las manos o un regalo que puedan adaptar a alguien concreto. Quería crear una pieza capaz de responder a varias de esas necesidades y que, al verla, también se reconociera como parte de Petit Gaudí.
Llevo más de 25 años creando webs y marketplaces, y trabajando en UX y UI. Esa experiencia me ha enseñado a mirar un producto completo: qué necesita, quien llega, qué opciones funcionan y cuales no, para entender cómo mejorar.
El punto de partida estaba delante de mí: el símbolo de la marca.

¿Cómo convertí el logo de Petit Gaudí en un puzzle?
Llevé la forma circular del logo a una superficie de madera y empecé a dividirla siguiendo una lógica cercana al mosaico y al trencadís. El dibujo tenía que funcionar completo, pero también al desmontarlo. Cada fragmento debía poder salir, cambiar de sitio y volver a encajar.
Para quien quiera conocer la técnica que inspira su nombre, Trencadís BCN, Escuela de Mosaico de Barcelona ofrece cursos y talleres de mosaico modernista y trencadís.
De ese trabajo salió un puzzle de 13,5 cm de diámetro, con 26 piezas móviles. Es pequeño, pesa unos 130 gramos y se puede llevar fácilmente. Pero la decisión que más posibilidades abrió fue otra: dejar que quien lo recibe intervenga las piezas.
Se pueden combinar colores, pintarlas, imprimir una imagen sobre ellas o utilizarlas para crear una composición propia. La forma exterior permanece; lo que ocurre dentro cambia.
Puzzle Trencadís: 10 datos clave
26 piezas móviles. El número coincide con 2026, año del centenario de la muerte de Antoni Gaudí (1926–2026).
13,5 cm de diámetro. Cabe en una bolsa o una maleta.
Unos 130 g de peso. Es fácil de llevar y entregar como regalo.
5 usos: puzzle, intervención de trencadís, taller, decoración y soporte para una taza o un recipiente templado.
Más de 67 millones de combinaciones en DUO, al intercambiar las piezas de dos puzzles de distinto color.
Color a elección. Puede quedar natural, llevar un color o combinar hasta ocho en la versión Multicolor.
Las 26 piezas móviles se pueden personalizar con color o con una imagen impresa. También se puede adaptar el reverso de la base.
Corte a láser y acabado manual. Cada unidad se revisa y lija pieza a pieza.
Protección con aceites naturales y embalaje de cartón reciclado. Son decisiones concretas para cuidar el material y reducir el uso de envases innecesarios.
Diseño registrado D0540590, diseñado y fabricado localmente en Barcelona.
La integridad de una idea sencilla
Aunque el Puzzle Trencadís puede adaptarse a distintos usos, mantiene siempre su integridad. La forma circular, la relación entre las piezas y la referencia al trencadís siguen siendo reconocibles en cualquier versión.
Esa continuidad es importante. Un producto puede crecer, personalizarse y viajar a otros mercados sin perder aquello que lo hace identificable. En este caso, basta una mirada para entender qué es: un puzzle de madera inspirado en el mosaico, pensado para desmontarse, recomponerse y transformarse.
La sencillez también forma parte de su valor. No necesita instrucciones complejas ni una explicación extensa para despertar interés. Se entiende rápidamente y, al mismo tiempo, ofrece posibilidades para quien quiera intervenirlo con más profundidad.

Un objeto, cinco usos
Al probar el diseño fui viendo que podía vivir en contextos distintos. Se puede montar y desmontar como puzzle, utilizar como base para una intervención de trencadís, trabajar en un taller, dejarlo expuesto como objeto decorativo o usarlo como soporte para una taza o un recipiente templado.
Esos cinco usos dieron sentido al producto. También me obligaron a pensar en su tamaño, sus materiales, el acabado y la manera de presentarlo. Una idea versátil solo funciona cuando cada uso resulta cómodo de verdad.

Del corte al acabado
El diseño se corta a láser en madera. Después reviso, lijo y acabo las piezas a mano, una a una. Ese tiempo de trabajo se nota al tocarlas: en los cantos, en la superficie y en las pequeñas diferencias que conserva cada unidad.
Registrar el diseño industrial, con el número D0540590, fue otro paso del proceso. Había creado una forma propia que podía repetirse y dar lugar a nuevas versiones. También necesitaba un nombre que explicara su relación con el oficio. Puzzle Trencadís reúne las dos acciones que lo definen: recomponer fragmentos y crear con ellos.

De una pieza a una colección
El primer diseño abrió una colección. La madera puede quedar natural, llevar un color, combinar varios o convertirse en una edición para pintar. La versión DUO junta dos puzzles cuyas piezas se pueden intercambiar. Para un encargo, también puedo trabajar el color o imprimir una imagen en las piezas móviles.
Cada versión responde a una forma distinta de usar o regalar el mismo objeto. Diseñar la colección ha sido parte del trabajo, igual que pensar en las fotografías, el embalaje, los textos y la página donde alguien puede elegirlo. Crear un producto también consiste en conseguir que se entienda antes de tenerlo en las manos.
La colección también debía servir para un encargo único y para pedidos de cientos de unidades. Eso me obligó a definir qué se puede personalizar, cuánto trabajo requiere cada versión y cómo mantener la revisión y el acabado manual de cada pieza cuando cambia la cantidad.

Cómo integrar el producto en una tienda online
Aquí apliqué mi experiencia en webs, marketplaces y diseño de experiencias digitales. No bastaba con crear varias versiones del puzzle: había que presentarlas de forma que alguien pudiera distinguirlas y elegir sin pedir una explicación. Para mí, gestionar un producto también consiste en diseñar cómo se descubre, se entiende y se compra.
La fotografía debe ayudar a reconocer el producto rápidamente: el puzzle completo, las piezas separadas, los acabados disponibles y una escena real de uso. Los textos deben responder a las preguntas básicas de cualquier comprador: qué tamaño tiene, cuánto pesa, de qué material está hecho, cómo se presenta y para quién puede ser adecuado.
También es importante ordenar la colección de forma clara. Una persona puede buscar una pieza natural, una versión coloreada, una edición para pintar o un conjunto DUO. Si todas las opciones están bien relacionadas, el visitante entiende que no está ante productos aislados, sino ante una familia que parte de una misma idea.
La tienda online no sustituye al objeto, pero puede preparar el encuentro con él. Su función es hacer visible la sencillez del diseño, explicar sus posibilidades y facilitar que alguien pueda elegirlo desde cualquier lugar.
Productos de la colección
Hacerlo disponible a nivel internacional
El Puzzle Trencadís nació en un contexto concreto, relacionado con Barcelona, Gaudí y el trencadís. Sin embargo, su uso no depende de conocer ese contexto. La forma se entiende, el funcionamiento es directo y la posibilidad de personalizarlo puede interesar a personas de cualquier parte del mundo.
Para llegar a esos públicos hay que trabajar varios aspectos: una tienda preparada para distintos idiomas, información clara sobre materiales y medidas, métodos de pago accesibles, embalajes adecuados y opciones de envío internacional. También hay que explicar el producto de manera que conserve su origen sin exigir al comprador un conocimiento previo.
La internacionalización no consiste únicamente en traducir una página. Consiste en eliminar obstáculos para que el producto pueda ser comprendido, elegido y recibido en otros países. La identidad de Petit Gaudí debe mantenerse, pero la comunicación tiene que abrir la puerta a personas que todavía no conocen la marca.

El Puzzle Trencadís en su embalaje, preparado para entregar o enviar.
La IA como herramienta de trabajo
Uso la IA para comparar formas de presentar cada versión del Puzzle Trencadís, revisar los textos de la tienda y preparar explicaciones para públicos de otros países. Me sirve sobre todo cuando tengo varias opciones delante y necesito ordenarlas antes de decidir cuál explica mejor el producto.
El Puzzle Trencadís empezó siendo un símbolo gráfico. Hoy puedo adaptar colores, imágenes y acabados a cada encargo sin perder la forma que lo identifica. Las primeras ventas me están mostrando qué versiones se eligen y qué preguntas hacen los clientes. Eso me da pistas para ajustar la colección y probar otros usos cuando tengan sentido.
Cotenido elaborado por Iván Muñoz Rivero para @petitgaudi









